jueves, 19 de mayo de 2016

EL TORO ENCADENADO

EL TORO ENCADENADO


dicen todos los viejos motupanos que en 1987 aparecía un toro encadenado  en el puente de motupe  a media noche.

Los que pasaban por ahí . solo se cruzaba decía que los perseguir para matarlos y comérselos para llevarlos al infierno .

una vez un grupo de muchachos se fueron al puente de motupe a pasear por ahí , y no  se dieron cuenta que ya eran las doce de la noche y el toro encadenado paso  y los vio al grupo de muchachos .

Los muchachos corrieron asustados , paso un rato que los perceguia y cada uno que lo alcanzaba le hincaba con sus enormes cuernos les pasaba por sus ojos u sus ojos reventaban , los agarraba con su enorme boca  y se los 
pasaba entero . pero un muchacho quedo vivo y contó su historia , vivió para contarlo 

EL MISTERIO DE LA HUACA MARRUFO

 EL MISTERIO DE LA HUACA MARRUFO

Pobladores de motupe narran que cuando pasan cerca de la HUACA MARRUFO ubicada en el sector rural de chitara a la hora del crepúsculo vespertino ven suvir a la huaca una pata con doce patitos de oro. La pata con sus doce hijos de color del auero metal brillando intensamente al choque de los rayos solares de la tarde comino del ocaso despierta la codicia de los transeúntes que logran observarlos . Impelidos por la fuerza de la ambición que provoca el metal precioso se lanzan cual audaces cazadores tras las aves de oro que nunca pueden ser atrapadas por ningin mortal .

Las misteriosas aves caminan indiferentes y se pierden en el chaparral sin que nadie las pueda coger. Las personas que intentan cazarlos por mas que emplearon sagacidad rapidez y voluntad nunca lograron su objetivo  quedando alrededor de la huaca un raro resplendor de misterio. Los motupanos que la an visto cruzar brillando y desapareciendo entre los arbustos creen que entres las entrañas de esta huaca se guarda un tesoro de incalculable valor enterrado por los antiguos moradores de ese tiempo en lo que es ahora un enorme montículo de barro .

AUTOR : RULLY FALLA FAILOC

               

 En los tiempos en que los recaudadores perseguían a los contrabandistas de aguardiente, un pobre que vivía en el caserío de Palo Blanco traía el liquido animador de fiestas, negocios y pactos secretos. El "yonque de cordón " como suelen llamar a ese licor cuando es de buena calidad, era destilado en los afamados trapiches de Penachi, lugar conocido por la elaboración del mejor yonque de esa zona andina.

La enorme demanda del buen yonque de Penachi, consumido en todas las fiestas de la franja andina como Colaya, Huaratara, Canchachala, Ullurpampa, Penachi, Kerguer, Chiñiama y hasta la lejana Huallabamba, y todos aquellos poblado donde se celebra una fiesta religiosa, produjo una gran escasez del liquido animador de las mas bullangueras juergas. Por esta razon, el comprador tuvo que ir en busca de tan cotizada mercancia a las alturas de Salas, a la Shita y Pescadera .

Cuando regresaba tarde de la noche, con sus odres llenos de aguardientes perfumando a su paso los caminos solitarios, con ese olorcillo convivador y fiestero , sintio a lo lejos en el silencio de la profunda noche, el tropel de un ágil caballo que se acercaba veloz. El humilde comerciante, temeroso penso que  se trataba del recaudador que andaba haciendo sus pesquisas. De inmediata inquirió que su mercancia seria decomisada por este empleado del gobierno que vigilaba los caminos y trapiches, para que productores y comerciantes pagaran sus impuestos.

De pronto, como salido de la negrura de la noche, frente a el estaba el apuesto y misterioso jinete, vestido de blanco, contrastando con el color de la noche y el brioso corcel que montaba. El animal bien enjatado relincho en el silencio de la prenunbra y luego el extraño personaje desmonto. El comerciante con suma humildad y temblando de miedo se le acerco y dijo: Buenas noches señor. El hombre de blanco sin mostrar el rostro, replico: No me llames señor soy tu amigo; de donde bueno y a estas horas?-Disculpe, por favor comprenda que soy un humilde padre de familia,-  argumentando suplico al vendedor de aguardiente, sin poder controlar su nerviosidad-, pero aquel extraño hombre como salido de las sombras mostrando ambilidad persuasiva, dijo: No temas , si tu quieres yo te ayudo y conmigo tendras mucho dinero. De subito el canto del madrugador gallo anu7ncio el claro amanecer, aproximandose con el lejano fulgor de las estrellas. Un vientecillo frio agito el follaje de los arboles cercanos y un largo relincho desperto a las aves y a los zorros que descansaban enh sus madrigueras .

Puntas, siempre a las doce del dia, y me llama. Ceremonioso, recomendo: Primero lanzaras tres silbidos bien fuertes, luego gritas con todas tus fuerzas ¡Simon Mon! tres veces consecutivas. Dicho esto, por encanto desaparecio y el misterioso canto del gallo se esucho lejanamente.


El comerciante de aquel licor andino que vierte coraje al poblador que esconde sus complejos en el subconsciente, dio un grito aterrador desplomandose frente a la puerta de su casa. La esposa al abrir la puerta presurosa, encontro a su marido brotandole espuma por la boca. Habia visto en los solitarios parajes a Simon Mon, el diablo.

Fuente: RULLY FALLA FAILOC 


EL TESORO DEL BRUJO

 Para quienes han vivido en ese pueblo cordillerano, situado sobre un extenso territorio desértico que en planicies sucesivas rodeadas de pedregosos cerros descienden hacia el mar, sustraerse a la tentación de buscar tesoros ocultos es casi imposible.
   Estimuló la afición numerosas leyendas viejas y nuevas que suelen recordar acontecimientos fabulosos.  Así, se menciona a los incas y las giras que en otras épocas hacían para recaudar tributos, seguidos por cientos de esclavos que cargaban vasijas repletas de oro y plata.  Para muchos no cabe ninguna duda de que, por el volumen recolectado y las dificultades de transporte, hubo la exigencia de enterrar más de una vez esos tesoros que, por cierto, quedaron allí al alcance de quien los encontrara.
   Ciertos estudiosos hacen notar que esta región fue escenario de violentas batallas entre los dos países que la limitan.  Por lo tanto, no es raro suponer que los ricos de la región ocultaran joyas y oro en barras para evitar su decomiso, que, desde luego, nunca recuperaron.
   Se habla, también, de un sable sorprendente cuya empuñadura contenía inscrustaciones de valiosísimas gemas y que un general perdió sin remedio.
   Viviendo allí, tampoco yo me libré de la ambiciosa curiosidad.  A pocos meses de haber llegado, ya me había puesto de acuerdo con dos amigos para ir en busca de un tesoro.  Con objeto de evitar malas informaciones, decidimos visitar a un brujo ya célebre por sus dotes de descubridor de tesoros.
   Este brujo vivía junto al lecho de un río.  Era un viejo no muy alto, de larga barba, con la piel muy arrugada.  A pesar de sus años, numerosos seguramente pero indefinibles, se le veía vigoroso y enérgico.
   Cuando llegamos a su choza nos recibió cordialmente.
   -Pasen, pasen   -dijo-. Siéntense donde puedan.
   Hizo una mueca que, acaso, quiso ser una sonrisa y luego agregó:
   -¿Quieren correr la calabaza, verdad?
    Ese era el método que lo había lanzado a la fama.  En una calabaza que llenaba de yerbas misteriosas enterraba una vela que exorcizaba con palabras del más allá.  Se suponía que la vela se convertía en una especie de brújula para encontrar tesoros.  En la noche, uno cargaba la calabaza con la vela encendida y ésta llevaba a su propietario hasta el tesoro más esquivo.
    Por eso la pregunta no nos sorprendió.
    Pero antes, debimos someternos a la  “prueba de la mesa de tres patas”, en cuya cubierta se ponían las manos.
   Cuando fue mi turno la mesa pareció cobrar vida y empezó a balancearse con cierto extraño compás.
   La cara del brujo se iluminó.
   -Este es el hombre  -dictaminó-.  El tiene que encabezar el grupo y ser primero en excavar.  Ante cualquier situación que se produzca, ruidos o preguntas, únicamente él puede tomar la iniciativa o contestar.  Los diablillos son muy desconfiados y quisquillosos.  No les gusta oír groserías y rechazan a los seres mal hablados o descreídos.  Recuerden que si se les insulta son muy vengativos.  Se sabe de numerosos casos de buscadores de tesoros que han sufrido parálisis y hasta infartos en el mismo lugar.  Si algo no les gusta a los diablillos, directamente mueven el entierro a otro sitio.  Es preferible no hablar...
   A continuación, el brujo nos explicó lo relativo a la calabaza y nos señaló la lista de cosas que debíamos llevar para el día oportuno: comestibles, palas, picotas, lámparas, buenas botas para correr, dos garrafas de vino tinto, tres gallinas negras vivas, diversas yerbas y otros elementos.
   En los días siguientes nos dedicamos a reunirlas, agregando sendas cantimploras de aguardiente para nuestro consumo.
   Bien pertrechados partimos una noche al encuentro del brujo.  Había que caminar alrededor de cuatro kilómetros por un terreno accidentado que terminaba en tres caminos interiores.
   Ya a la distancia divisamos al brujo.  Estaba encuclillado frente a una fogata.  Sobre ella, colgando de unos fierros cruzados, había una enorme olla llena de agua.
   No bien nos oyó llegar, el brujo se levantó y pidió las gallinas.
   Nos observó de soslayo.
   -Han tardado mucho  -dijo-.  Ya la medianoche está encima.
   En seguida, cargando las gallinas se dirigió al punto de convergencia de los caminos.  En este lugar sacó un cuchillo curvo y en el aire cortó el pescuezo de una de las aves.
.  Con la sangre fue dibujando un círculo bastante amplio que completó con el degüello de las otras gallinas.  Después, clavando una varilla en el suelo, se irguió y miró hacia las tinieblas., iniciando una suerte de plegaria violenta.
   Volvió luego y recogió la calabaza.  En ella  reunió las yerbas y operó durante un tiempo haciendo extrañas manipulaciones y aumentando la cadencia de su ininteligible letanía.  Puso después la vela dentro de la calabaza, la rodeó de yerbas y de algo más  que extrajo de entre sus harapos, y la encendió.
   Con la calabaza y vela, el brujo se dirigió a un punto oscuro del sector.  Lo vimos alejarse y no dejamos de observar la llama y parte de la cabellera blanca del brujo.  Todavía la letanía era audible.  Un momento más tarde, sólo quedó visible la llama como suspendida a media altura.
   De improviso sentimos la voz del brujo a nuestras espaldas.  Nos volvimos asombrados.
   -Ya  -nos urgió-, pronto... la calabaza está por irse.
   -Tomamos palas y picotas y nos dirigimos hacia la luz.
   Estábamos a algunos metros de distancia cuando la pequeña llama comenzó a desplazarse para adelante.  La seguimos.  Así anduvimos un buen trecho.  Ahora, ya no era fácil caminar por las depresiones del terreno que con la oscuridad no veíamos.
   De un instante a otro, la luz apresuró su marcha.  Tuvimos que correr.  A intervalos, pronto volvía a brillar, a veces más alto a veces más bajo. obligándonos  a seguirla de cerca.
Por cierto, en la persecución sufrimos incontables caídas y tropezones entre las piedras.
   Nos dimos cuenta que en ocasiones, cuando nos detuvimos para tomar aliento, la luz también lo hacía, como esperándonos.  Luego volvía a moverse más y más rápido conduciéndonos en locas carreras y saltos por los montículos de piedras y los agujeros del terreno.  Resoplábamos de agotamiento.
   A una hora del inicio de la travesía, vimos que nos estábamos acercando al pueblo cuya iluminación se suspendía a medianoche.  Como burlándose de nosotros, la luz dio un gran rodeo antes de entrar en él.
   Ya nuestro agotamiento llegaba al extremo.  En un último esfuerzo tratamos de alcanzar la luz, pero esta se perdió en una de las callejuelas.
   La reencontramos junto a un buzón.  Parecía tranquila, acechante.  No bien nos acercamos, comenzó a correr de nuevo.
   Finalmente al  término de una calle descendió suavemente.  Apoyados en los muros, acezando, la observamos.  Dio la impresión de extinguirse.  Más, de improviso, se iluminó brillantemente y se introdujo a un edificio en construcción.  La seguimos.  Estaba con calabaza y todo sobre un monolito de piedras y tierra.  En ese punto, se apagó lentamente con algunos chisporroteos y murió del todo.
   Afiebradamente saltamos al interior del edificio, encendimos nuestras lámparas y apartamos la calabaza.  A continuación, di el primer golpe de picota en el sitio preciso donde ésta había estado y otros a cada lado, en cruz.  De este modo comenzó la excavación.
   Entonces, nada ni nadie podría detener nuestra labor.  Estábamos convencidos de que el tesoro ya era nuestro.
   La tierra estaba dura y abundaban las piedras.  El trabajo era agotador.  Las picotas sacaban chispas al golpear en las piedras.  Cuando sucedía suspendíamos la labor y nos mirábamos.
   La excavación proseguía.  Sentí que sudaba copiosamente. Tres horas más tarde habíamos conseguido hacer agujeros de poco más de un metro.  No obstante, no encontrábamos nada, ni siquiera diablillos.
   Un sopor comenzó a invadirme.  De pronto, al inclinarme para separar unos pedruzcos caí de bruces y me dormí profundamente.
   Cuando desperté, las primeras horas del día se anunciaban.  A mi lado dormían los otros buscadores de tesoros, con los cuerpos semicolgados en el agujero.
   Miramos en derredor.
   Alguien, aprovechándose de nuestra fatiga, nos había robado las herramientas y las lámparas.
   Nos pusimos a maldecir al unísono.
   De nuestra aventura, como mudo castigo, sólo quedaba la calabaza con el cebo y la vela.
   Como piltrafas, salimos al exterior.
   La luz del sol naciente nos dio el último golpe.
   Junto al edificio en que habíamos pasado esa pesadilla, había un gran letrero:  “Banco de Vasconia, un tesoro para el inversionista, en construcción”.
Fuente: RULLY FALLA FAILOC

LAS TRES CRUCES



 
LAS TRES CRUCES

LAS TRES CRUCES

El padre Guatemala fue un religioso que recorrió muchos lugares de Motupe y la serranía . Iba bendiciendo a cuanta persona encontraba en su largo y continuo peregrinaje y como quiera que su afán era propagar la fe se cristo con sus propias manos construyo tres cruces de guayacán árbol de dura corteza capaz de resistir el paso de los años Terminadas las tres cruces las coloco en cuevas naturales en sendos escarpados cerros para que estos sagrados maderos sirvan de protección a cada uno de los pueblos en cuya jurisdicción se les colocara . La primera cruz fue puesta en el cerro Chalpon para que proteja al pueblo de motupe de pestes plagas y toda calamidad que viniera del dominio del dominio . Se le encontro un cinco de agosto de 1868 para regosijo de todos los motupanos y sectores aledaños . La  segunda cruz fue colocada en una cueva del cerro yanahuanca a mas de 1800 m.s.n.m  para que imparta su proteccion a toda la comunidad de penachi y sus sectores como Lanchaco Colaya Corra de Piedra Kerguer Llaque Murujara y otros lejanos pueblos que se asientan tal cual perlas de collar en las faldas de estos colosales gigantes de granito de los andes peruanos La tercera cuz fue colocada en el cerro rajado que se halla como una solitaria mole de piedra al oeste de la ciudad de motupe .pero esta cruz fue arrojada por el diablo al fondo de una grieta grande del cerra para que nadie la pudiera sacar y evitar de esta manera que perturbaran sus actividades perversas en contra de las personas que se aventuraban a pasar por estos lugares . Se cuenta que en este cerro se mora el demonio y nadie se atreve a ir en busca de la cruz por temor a ser encantado y quedarse para siempre como esclavo del ángel del mal que vive en sus entrañas .


Fuente: RULLY FALLA FAILOC 

miércoles, 18 de mayo de 2016

LA LEYENDA DEL PAITITI

Paititi



Paraguay - O Prov de Rio de la Plata - cum regionibus adiacentibus Tvcvman et Sta. Cruz de la Sierra - ca 1600.jpg

Paititi o Paitití o Gran Paitití es un legendario reino incaico1 o pre-incaico,2 3 supuestamente localizado al sur de laamazonia, en la región fronteriza que actualmente ocupan Bolivia, Brasil y Perú.4 La leyenda se originó en la interpretación de algunos escritos del siglo XVI, cuyos autores eran Vaca de Castro, Pedro Sarmiento de Gamboa, Juan Álvarez Maldonado. Estos escritores se referían a un reino situado en la selva baja amazónica, probablemente cerca de la actual frontera entre Bolivia y Brasil.5 La leyenda del Paititi continuó en 1635 cuando, en las Crónicas de Lizarazu,6 fue citado el Inca Guaynaapoc y su retorno desde el Cusco al Paititi donde reinaba su padre, en las cercanías del río Guaporé (en la actualidad el estado brasileño de Rondonia). En Perú también se ha desarrollado otra leyenda sobre la historia de Inkarrique, después de haber fundado Q'ero y Cusco, se retiró a la selva de Pantiacolla a vivir el resto de sus días en la ciudad de Paititi. Esta leyenda se divulgó por el arqueólogo Oscar Núñez del Prado en 1955 después de un contacto que tuvo con la comunidad de nativos quechua hablantes en el pueblo de Q'ero (Cordillera de los Andes).

ALGARROBO MILENARIO

Algarrobo Milenario 

Es precisamente por estas leyendas que el árbol recibió las primeras visitas de los turistas. Actualmente muchas personas le rinden oraciones, le piden deseos y le dejan ofrendas a manera de agradecimiento por supuestos milagros realizados.Es el principal atractivo del santuario. De acuerdo al guía del bosque Luis Amilton, este árbol de casi 40 metros de extensión continúa su crecimiento anualmente y recibe su nombre debido a la milenaria cultura Sicán. Se calcula que el Árbol Milenario tiene cientos de años y es el único de la especie algarrobo que tiene tanta antigüedad..Envuelto entre mitos y leyendas, este gran algarrobo –descubierto en 1978 por un ex trabajador de la hacienda Batán Grande- es venerado por los lugareños, quienes incluso le atribuyen milagros. Por ello, no existe poblador que no deje de contar un suceso inesperado sobre él.Entre las muchas historias que se tejen alrededor de este árbol se dice que las personas que intentaron cortar el algarrobo terminaron por sufrir accidentes como mordeduras de serpientes o cortes por sus mismas hachas o machetes, entre otros.

CERRO LA VIRGEN


CERRO LA VIRGEN


CERRO LA VIRGEN:

Cerca del cerro vivía una familia dedicada a la cría de cabras y ovejas .Los pastores tenían dos pequeños hijos, siendo la mujercita la mayor, quien se encargaba de pastear el ganado. Desde que despuntaba el alba salía con la manada en busca de la fresca hierba, y a la hora el crepúsculo retornaba a casa conduciendo a sus animales.

La diaria faena de la niña pastora, trepando por abruptos senderos, rodeados de filudas piedras y desafiantes cardos, le habían rasgado su vestido. Y su carita sucia y los cabellos desgreñados le daban un aspecto descuidado .Pero un día, cuando caminaba tras el rebaño, q ascendía sobre las faldas del cerro en busca del apreciado brote de los arbustos, escucho de pronto una voz q la llamaba por su nombre. La niña sintió al comienzo un gran temor el solitario paraje, y al mirar hacia arriba encontró el rostro de una bellísima mujer .La pequeña se le acerco como atraída por algo superior a sus fuerzas.¿ a q vienes por aquí, no tienes mama? pregunto la bella desconocida señora. La niña indefensa y tímida con su dulce vocecita, apenas pudo responder. Le cogió las manos y con amorosa dedicación, lo lavo con delicada paciencia, la peino y le dijo: que bonita esas hija mía ahora anda a tu casa y mañana vuelves para peinarte, pero no le cuentes a nadie, la pastorcilla sonrió agradecida y luego emprendió el retorno al hogar.
La madre quedo impresionada al ver la bonita figura de su hija. Pregunto repetidas veces quien la había aseado tan bien, pero la niña fiel a la recomendación de la bella señora, no contó lo sucedido. Al día siguiente. regreso al diario pastoreo tan limpia y peinada como la primera vez. La madre la interrogo con insistencia la pequeña callo temerosa, entonces el padre con gestos severos, obligo a la niña a q le dijera quien era la señora que con esmero maternal la lavaba y la peinaba en tan solitario lugar

EL VOLCÁN DEL CHALPON


EL VOLCÁN DEL CHALPON












Cuando la cruz de chalpon es bajada del cerro donde 

fue puesta por el padre juan abad hacia motupe para la 

celebración de su fiesta  tanto en febrero como en 

agosto de cada año un fuerte rumor se escucha entre la 

por su permanencia en la ciudad .

El persistente rumor , como si un rio interior corriera las entrañas del cerro se escucha con persistencia mucha mas a la hora que termina la tarde y las sombras invaden los espacios provocando un profundo temor en los vivientes y visitantes que por eso días a pesar que la cruz de chalpon no se encuentra en su habitual morada llegan hasta el mismo santuario a cumplir con su promesa religiosa .Algunos piensan que es un volcán de agua que corre en la entrañas del cerro y se manifiesta a través de la filtración de la roca formando el manantial de cristalinas aguas en el lugar llamado Guayaquil . Otros lo atribuyen a la cólera del cerro que ruge por que la cruz de chalpon es llevada a la ciudad . Algunos aseguran que la ausencia del sagrado madero despierta la cólera del coloso chalpon

Santísima Cruz de Motupe

Santísima Cruz de Motupe





La Santísima Cruz de Motupe es una devoción peruana originaria del distrito de Motupe, en la provincia de Lambayeque, departamento de Lambayeque; que se remonta aproximadamente al año 1860. La festividad, celebrada anualmente en el mes de agosto, tiene como protagonista a una cruz que según la tradición fue confeccionada y ocultada por un padre franciscano, para que posteriormente sea hallada y venerada.
Breve Historia[editar]
En el año 1850 apareció en Motupe un religioso franciscano de nombre Juan Abad, el cual llevaba una vida muy recogida y austera. El pueblo lo llamaba el Ermitaño o padre Abad y nadie sabía dónde moraba. Juan Abad se presentaba los días sábado en Motupe y Olmos alternadamente; rezaba el rosario en el templo, decía misa. Bautizaba y luego desaparecía. En ambos pueblos el Ermitaño hizo buenos amigos, quienes le daban posada y alimento, pero nunca dinero. Fue a través de estos amigos que con el tiempo se supo que el religioso había construido tres cruces y que las había instalado en DOS cerros de la región: en el cerro Chalpón, el cerro Rajado en Motupe, y en el cerro Yanahuanca en Penachi , aunque no se conoció nada sobre los sitios exactos donde estaban. Así como Juan Abad apareció, desapareció. Parece ser que se internó en la sierra, en donde contrajo la enfermedad de leishmaniasis (uta). Murió en Lima el 13 de octubre de 1866. Desde ese momento, considerando los pobladores de la zona la vida piadosa y austera de este sacerdote, dieron en buscar las cruces que él hizo.
Milagro de la cruz[editar]
Entre los años de 1860 y 1865, habitaba en el Cerro Chalpón Fray Juan Agustín de Abad, religioso de la orden franciscana, donde transcurría la mayor parte del día recogido en oración, e inspirado en alcanzar la santidad, lograba con mucha fe y esfuerzo superar la soledad, siendo su compañera la naturaleza. Era muy frecuente que el religioso recorriera las calles de los pueblos aledaños, donde celebraba misas, bautizaba y rezaba el Santo Rosario.
No obstante un buen día, el querido sacerdote partió sin dejar rastro alguno, pero previamente comunicó a la gente más cercana a él, que en el Cerro Chalpón, y el Cerro Penachí, dejaba cruces de grandes dimensiones ejecutadas por sus propias manos, hechas con madera del árbol Guayacán, las mismas que deberían ser halladas y consideradas protectores de todo aquel sitio. Muchas personas que intentaron por todos los medios buscar las cruces, no lograban sus objetivos debido a lo accidentado del lugar. Años más tarde se recibió la penosa noticia del fallecimiento del sacerdote, víctima de la "uta" el 13 de octubre de 1866.
Luego de la desaparición física del religioso, y cuando su recuerdo casi había sido olvidado de la mente de los pobladores, un grupo de astrólogos vaticinaron un temible cataclismo que destruiría parte de la humanidad. El pueblo inmediatamente siguió las instrucciones que en vida había dejado el Padre Abad, y una prueba tangible fue encontrar manuscritos del religioso, realizados con su propia sangre. La población renovó su fe entregándose nuevamente a la búsqueda de la cruz.
Luego de fallidos intentos, el memorable 5 de agosto de 1868, tuvo el privilegio un joven poblador cuyo nombre fue José Mercedes Anteparra Peralta, de 22 años de edad, quien encontró la Santísima Cruz en la cumbre del cerro Chalpón, incrustada en una especie de gruta o cueva. El entonces obispo de Trujillo lo nombró como primer mayordomo, misma encomienda que mantuvo hasta el día de su fallecimiento el 10 de abril de 1921.
Fiesta central[editar]
La festividad se viene desarrollando desde el primer año en que encontraron al Sagrado Madero en las faldas del cerro Chalpón de Motupe. Originalmente sólo se celebraba al año, en agosto, luego la celebración se extendió y se comenzó a celebrar cada medio año también, bajando a la Santísima Cruz hasta el templo del pueblo de Motupe.
Iniciándose el 2 de agosto, la Santísima Cruz de Chalpón es bajada en hombros desde su gruta ubicado en los altos del cerro Chalpón hasta el caserío Zapote ubicado en las faldas de dicho cerro. El descenso es difícil y peligroso, pero los fieles acompañan su camino sin ningún inconveniente a través de las peñas.
EL Sagrado madero pernocta una noche en la capilla del caserío con resguardo permanente de los devotos. Los lugareños en su honor ofrecen una Misa, seguida de impresionantes espectáculos de fuegos artificiales y bandas de músicos los cuales le dan el matiz de toda una fiesta al interpretar alegres marineras norteñas.
El día 3 de agosto la Cruz sigue su recorrido con dirección a Motupe, esta vez parte desde el caserío Zapote hasta el centro poblado menor "Salitral" en una anda hermosamente adornada con arreglos florales, los cuales son ofrendas en agradecimiento a milagros de los devotos. En esta localidad la Cruz de Motupe permanece una noche en la capilla, aguardando al día siguiente para su recorrido que la llevará hasta el templo de Motupe conforme lo pidió el ermitaño.
Con mucha alegría el día 4 de Agosto los creyentes trasladan en hombros a la Santísima Cruz a la localidad de Motupe. Aproximadamente a las 5 de la tarde el Sagrado Madero está haciendo su ingreso triunfal, provocando los repiques de campanas, detonación de cientos de cohetes, bombardas, y los aplausos de los miles de pobladores que se congregan para darle la bienvenida y acompañarla hasta el templo "San Julian".
Se ofrece una misa de bienvenida la cual se hace en un atrio instalado en las afueras del templo y a la que asisten miles de personas motupanas y provenientes de las diversas zonas del país y del mundo. Es posible percibir el ambiente de fiesta que se vive, en la plaza principal adornado por toldos que se instalan en las inmediaciones los cuales ofrecen tradicionales dulces, comida, cerámicas, juegos para las personas que se congregan en la localidad. Para finalizar el 4 de agosto se ofrece también una serenata artística a la cual asisten artistas reconocidos de la región a brindar lo mejor de su arte a los asistentes.
El 5 de agosto día Central de la Festividad, en el cual a las 11 a.m. se celebra la Santa Misa en el atrio con vista al parque principal donde se congregan miles de feligreses. Terminada la Misa la Cruz es llevada a su capilla, en donde permanece para atender las largas colas de las personas que aguardan silenciosamente para su veneración. Luego a las 6 de la tarde sale en su procesión por las principales calles de la ciudad en compañía de los fieles que pugnan por cargar en hombros la pesada anda. Esta procesión se prolonga hasta altas horas de la madrugada.
El día 6 de agosto se ofrece una misa en atrio de la iglesia a las 11a.m. y a las 7 de la noche sale nuevamente en procesión por las calles de la localidad. En los días siguientes el Sagrado Madero permanece en su capilla para su veneración hasta los días 12 y 13 en que la sagrada imagen recorre las calles derramando bendiciones a su pueblo.
El día 14 de agosto se celebra la misa de despedida al pueblo en el parque principal, para retornar al centro poblado menor "Salitral", luego al caserío Zapote para finalmente llegar a su gruta a través del escarpado camino a esperar a febrero y celebrar la fiesta de medio año, para la cual también se traslada a la Santísima Cruz al templo del pueblo.
Robo de la Cruz[editar]
El 4 de julio de 2011 fue robada la cruz para despojarla de sus partes de valor material, pues ésta se trata de una cruz de madera recubierta de plata y oro blanco. Los pobladores de Motupe ofrecieron una recompensa en un intento por recuperarla. El 6 de julio de 2011, la cruz fue encontrada en las inmediaciones del sector Cementerio Nuevo, a pocos metros de Zapote, en Chiclayo, cortada en cinco pedazos, despojada de sus adornos. El madero horizontal fue cortado en dos partes, y el vertical en tres partes. La cruz fue despojada de todas las joyas que la adornaban y con indicios de haber sido quemada por los facinerosos que la sustrajeron.1


LEYENDA DEL CERRO DE LA VIRGENDE PALO BLANCO_MOTUPE

LEYENDA DEL CERRO DE LA VIRGENDE PALO BLANCO


En los años 1915 al año de 1922 segun referencia de los antiguos o pobladores del caserio de
palo blanco vivio una familia en la sima de un cerro que esta en la parteeste del caserio a una distancia de 500 metros aproximadamente del centro poblado, la cual se dedicaba a la crianza 
de ganado cabrio y ovinos , dichos pastores tenian dos hijos pequeños q se encargaba se pastear 
el ganado desde que amanecia ;siendo la hija mujer la que mas se dedicaba a este trabajo. Conduciendo su rebaño para buscar la fresca hierba que existia en el cerro , trepando senderos
rodeado de filudas piedras y desafiados cardos q le hacian romper su vestido , mas su carita sucia
 y sus cabellos desgrañados le daban un aspecto descuidado.
Mas un dia que caminaba por las faldas de un cerro en busca de pasto la niña escucho una voz
tan dulce que la llamaba por su nonbre. La niña al comienzo sintio un gran temor al caminar sola
, y al mirar hacia arriba encontro el rostro hermoso de una bellizima mujer , la pequeña se
acerco , como atraida algo superior a sus fuerzas ¿A que bienes por aqui , tienes mamà ? pregunto
la bella señora desconocida . la niña indefenza y timida con su vocecita timida , con su vosesita 
colmada de imgenuidad , apenas pùdo responder .

¡ la hermosa  señora  , le cogio las manosy con amorosa dedicacion le lavo con delicada paciencia , la peino y le dijo . que bbonita estas hija mia, ahora anda a tu casa y mañana bienes para peinarte , pero no le cuentes a nadie.
La pastorcita sonrio agradecida y luego comprendio el retornoa su hojar muy entradala tarde despues de pasar muchas horas juntos a la dulce señora . L a madre de la niña quedo impresionada , al ver la 
figura tan bonita de su hija preguntandole repetedisas veces quien la habia aseado tambien , 
pero la niña fiel a la recomendacion  de la bella señora , no conto lo sucedido . al dia siguiente la niña vino bien peinada y la madre por segunda vez volovio a interrogarala . 

Todos los dias la niña venia bien peinada y la madre seguia interrogandola .
un dia la madre salio a ver quien la peinada sin  que su mama supiera  y se bue a ver y la encontro con una mujer bellizima que la peinaba  la madre se quedo sorprendida y fue tras sus vecinos .
todoas los vecinbos fueron a ver y al señora acababa de peinarla . los vecinos la vieron  y fueron tras ella , la señora los vio y salio volando los vecinos la perciguieron y al atraparon .

Cuentan viejos motupanos que la virgen se poso en el cerro guadalupe y que lo habitantes de esa ciudad la tienen encadenada para que la virgen no se vuele .  Es asi como nace la leyenda del cerro de la virgen.